Gestión Comunitaria

 

Codelco y su relación con las comunidades

 

Codelco y su relación con ISO 26000

En la Política Corporativa de Desarrollo Sustentable Codelco se compromete activamente con la responsabilidad social. Por ello, la Corporación participó en diversas instancias y momentos del proceso de elaboración de la norma ISO 26000, como parte del Comité Espejo en Chile y manteniendo una permanente presencia en reuniones, charlas y seminarios de debate y revisión de la norma, siendo con ello parte del proceso multisectorial y participativo que le dio validez.

En 2010, a nivel interno se inició un trabajo de socialización de la norma ISO y de avance en las materias de responsabilidad social (RS), evaluándonos a través de diversos indicadores.

Para 2011 se dará forma a una Mesa Corporativa de RS, la que potenciará y permitirá dar mayor consistencia a la gran cantidad de acciones que Codelco viene desarrollando en las distintas áreas a las que alude la norma. Con ello, Codelco aspira a mantener y perfeccionar el cumplimiento de los estándares que ella establece y fortalecer su liderazgo en la materia.

 

La gestión comunitaria en Codelco

 

SO1Naturaleza, alcance y efectividad de programas y prácticas para evaluar y gestionar los impactos de las operaciones en las comunidades, incluyendo entrada, operación y salida de empresa. Para promover de manera efectiva el desarrollo sustentable, la Corporación, en el ejercicio de su responsabilidad social, responde ante los impactos que ocasionan sus decisiones y actividades en la sociedad y el medio ambiente, a través de la ética, la transparencia, la consideración de sus partes interesadas y el cumplimiento de la legislación. 1

 

Para Codelco, la gestión comunitaria es un componente de la responsabilidad social. Como tal, contribuye al logro del desarrollo sustentable e implica un relacionamiento permanente con las comunidades de las áreas de influencia para atender los impactos que las actividades productivas provocan en ellas.

 

La gestión comunitaria busca el aprecio de las comunidades a través de relaciones transparentes, confiables y de respeto. Éstas permiten establecer redes y alianzas con actores públicos, privados y de la sociedad civil, por medio de acciones participativas que contribuyan al desarrollo del territorio y su gente. De esta manera, se pretende mantener y potenciar el capital reputacional positivo, que asegure contar con licencia social para el desarrollo de operaciones y nuevos proyectos.

Control de impactos de la minería en su entorno

 

EC9Entendimiento y descripción de los impactos económicos indirectos significativos, incluyendo el alcance de dichos impactos. Los impactos de la minería son diversos, ya que es una actividad extractiva compleja que provoca efectos sociales, ambientales y económicos en las comunidades de su entorno. Por ejemplo, suele generar brechas y, por consiguiente, instalar tensiones entre quienes participan en ella y quienes quedan excluidos.

 

Ambientalmente, una minería mal gestionada puede ser responsable de la contaminación del aire, el suelo y el agua, y de la presión excesiva sobre los recursos naturales. Económicamente, la minería genera riqueza y abre amplias posibilidades al desarrollo, pero sus implicancias y efectos positivos no siempre son advertidos por quienes habitan en los entornos.

 

Para controlar los impactos de la minería en el entorno social, la Corporación cuenta principalmente con dos normas internas: la Norma Corporativa Nº 24, que contribuye a asegurar la correcta evaluación del aspecto social en los proyectos de inversión de capital, y el Manual de Relaciones Comunitarias, que contiene las herramientas para resguardar la variable comunitaria tanto en proyectos de inversión de capital como en operaciones. Durante 2010 se puso en marcha una segunda versión de este manual, y se inició el proceso de socialización y aplicación del mismo.

 

Durante 2010 se trabajó en un procedimiento para la identificación y evaluación de aspectos comunitarios, que permite evaluar los efectos de las acciones de operaciones y proyectos en distintas dimensiones sociales: territorial, demográfica, sociocultural, de bienestar social, socioeconómica, pueblos originarios y derechos humanos. Actualmente, el procedimiento se encuentra en proceso de prueba por las diversas divisiones, Vicepresidencia de Proyectos y la Gerencia de Exploraciones.

Redes y alianzas con la comunidad

 

A través del programa Codelco Buen Vecino, las divisiones y la Gerencia de Exploraciones establecen relaciones con la comunidad, basadas en el respeto y la transparencia. Sobre la base de estos dos principios, se definen y generan lazos con las partes interesadas, entre las que se cuentan organismos de gobierno, organizaciones sociales, establecimientos educacionales y municipalidades, entre otros. Con ellos, conjuntamente, se establecen criterios de desarrollo social que delinean diversas acciones, relacionadas preferentemente con el medioambiente y la educación.

 

Al respecto, existen dos modelos aplicados por divisiones que corresponde destacar:

 

Diálogos sociales – División El Teniente

 Durante 2008, la división formuló este modelo de relación con las comunidades. Los diálogos surgen del concepto que emplea la Organización Internacional del Trabajo, OIT, que los define como “(…) todo tipo de negociaciones y consultas – e incluso el mero intercambio de información – entre representantes de los gobiernos, los empleadores y los trabajadores sobre temas de interés común relativos a las políticas económicas y sociales”.

 

Los diálogos de División El Teniente buscan:

 

  • Impulsar el logro de consensos y la participación de los actores involucrados.
  • Superar las tensiones propias de los conflictos, e identificar no sólo las limitaciones sino también las posibilidades.
  • Construir un modelo de gestión compartido para responder a las inquietudes y expectativas. 
  • Dar mayor sustentabilidad a las relaciones entre distintos actores sociales.

 

Los diálogos están estructurados en fases y se inician con un levantamiento de información de la comunidad, que permite establecer un perfil a partir del cual se delinean, de manera conjunta, los diálogos. En ellos se crean mapas de acción comunitarios, definiendo acciones que potencien el desarrollo local y que permitan el aporte de la división, las que, al finalizar, serán evaluadas.

 

A partir de los mapas comunitarios que se generan durante los diálogos, la división no sólo desarrolla diversas actividades comunicacionales respecto a sus acciones, sino que también define proyectos junto con las comunidades. Éstos responden a diversas líneas de acción:

 

 

Mesas de trabajo – División Andina

Las mesas de trabajo son una metodología de intervención territorial desarrollada por Andina desde el año 2002, como una forma de identificar, caracterizar y trabajar con los grupos de interés que tiene y tendrá la división asociados a sus proyectos de expansión. En las mesas participan las organizaciones sociales de las diversas áreas, además de la Gobernación Provincial y los municipios que correspondan. El objeto de ellas es canalizar requerimientos de la comunidad y jerarquizarlos de manera conjunta, de modo de optimizar el uso de los recursos que División Andina entrega a las diferentes organizaciones, coordinando además acciones con diversos organismos gubernamentales. De este modo, se logra potenciar el elemento asociativo comunitario, desarrollar la capacidad de autogestión de las organizaciones y propender al desarrollo individual y colectivo de cada una de las organizaciones participantes.

 

La división cuenta con coordinadores territoriales que semanalmente visitan a las organizaciones que las componen. De este modo, se han detectado requerimientos en materia de calidad de vida, infraestructura, capacitación y empleo, entre otros. A través de las mesas se focalizan recursos que provienen de remanentes Sence, recursos divisionales directos, fondos concursables, ente otros.

 

Actualmente, la división tiene instaladas 23 mesas de trabajo, 8 en la provincia de Los Andes y 15 en la provincia de Chacabuco. En total agrupan a más de 150 organizaciones sociales, y durante el año 2010 ejecutaron más de 150 iniciativas.

Proyectos sociales

 

 

Desarrollo de localidades de las áreas de influencia

 

La comunicación permanente con las comunidades del entorno de las operaciones, junto al análisis de resultados de estudios de percepción, 2 permiten conocer las problemáticas sociales que enfrentan los grupos de interés y buscar mecanismos para resolverlas.

 

Los proyectos sociales que Codelco desarrolla desde cada una de sus divisiones están asociados a las áreas de influencia que cada una de ellas ha establecido.

 Estudio de percepción codelco sustentable que se aplica anualmente desde el año 2004. 

 

Algunos de los proyectos desarrollados durante 2010 fueron:

  

Desarrollo e impacto de proyectos de infraestructura

 

EC8Desarrollo e impacto de las inversiones en infraestructuras y los servicios prestados principalmente para el beneficio público mediante compromisos comerciales, pro bono, o en especie.Existe una relación directa entre la infraestructura de un país y la calidad de vida de sus habitantes. La infraestructura es un reflejo del crecimiento de Chile, y también una forma de integración social y económica; favorece la competitividad del país y permite el acceso a bienes y servicios necesarios para la satisfacción de las necesidades de la población.

 

Para Codelco, invertir en infraestructura permite seguir mejorando las condiciones de competitividad económica de la gran minería, y darle además a sus trabajadores y comunidad en general un entorno más grato y seguro, así como contribuir a mejorar la calidad de vida de las localidades de su área de influencia.

 

Cada una de las divisiones, en el marco de su responsabilidad social, han contribuido de distintas formas al mejoramiento de la infraestructura local, apoyando diversas obras, como las siguientes:

 

División Codelco Norte

 

Las condiciones de aridez del área de influencia de la división, junto a los fuertes vientos y las distancias entre la ciudad y las localidades del interior, establecen necesidades de infraestructura más complejas, que requieren de grandes inversiones. La división, considerando esta situación, se ha hecho parte del diseño del Plan Calama Ciudad Oasis. 3

 

En 2010 Codelco Norte suscribió un convenio de colaboración con la Dirección de Vialidad de la II Región, por US$ 150.000, para bischofitar caminos del interior que empalman con la ruta hacia Inacaliri. Adicionalmente, continuó con el proyecto de Diseño y Modelo de Gestión para el Parque Borde Río, con una inversión divisional de 230 millones de pesos, la que permitirá la construcción de la obra desde 2011, a través de fondos públicos. En 2010 también se entregó la pasarela peatonal que conecta las villas Salares y Volcanes, obra asociada al proyecto de traslado de los trabajadores de la división desde Chuquicamata a Calama, y que significó una inversión aproximada de 500 millones de pesos. Por último, en 2010 la división inauguró el fondo concursable Mejorando mi Barrio, para contribuir al desarrollo de sedes vecinales y espacios públicos. Fueron adjudicados más de 100 millones de pesos en ocho juntas vecinales.

 

División Salvador

 

La división mantiene una estrecha relación con la etnia originaria colla, que reside en el sector de Agua Dulce, perteneciente a la comuna Diego de Almagro, donde desarrolla sus actividades agrícolas y ganaderas en sectores colindantes a zonas industriales de la división, como Potrerillos.

 

En el marco de esta relación, se han ejecutado diversas obras, como el apoyo al abastecimiento de agua a través de la implementación de un sistema de agua potable rural, logrando la instalación de dos estanques surtidores y la instalación de cerca de 20 arranques de agua potable rural.

 

Desde 2009, la división ha apoyado a la etnia a través de la instalación de paneles fotovoltaicos en un proyecto del Fondo de Inversión Social.

 

Durante 2010 se ejecutó un proyecto de habilitación de servicios sanitarios, que consideró dos baños compartidos, y cinco baños en casas de la comunidad.

 

El aporte en infraestructura a esta comunidad contribuye a su promoción cultural, ya que al sanear dificultades básicas como el acceso al agua, puede desarrollarse y fortalecer su identidad.

 

División Andina

 

La división ha definido dentro de su área de influencia a las localidades que se ubican a un costado del Camino Internacional, ruta de acceso al Paso Internacional Los Libertadores. Frente a estas comunidades, a diario transitan vehículos y maquinaria pesada que accede a las operaciones de la división. Una de las localidades de este sector es Riecillo, un poblado donde habitan cerca de 32 familias. En 1996, la comunidad perdió el puente de acceso que la unía con el Camino Internacional, viéndose obligada, desde entonces, a transitar de manera insegura por la línea férrea. En octubre de 2009 se firmó un convenio de colaboración entre la Municipalidad de Los Andes y la división, por un monto de 85 millones de pesos, para la reconstrucción del puente. Las obras se inauguraron en noviembre de 2010.

 

Además, definieron proyectos de infraestructura por aproximadamente 100 millones de pesos, firmando los convenios respectivos para su ejecución.

 

División Ventanas

 

Durante 2010, la división trabajó en el proyecto de luminarias públicas en Ritoque, elaborado junto al Municipio de Quintero, debido a la escasa seguridad ciudadana que brindaba el sector. La división aportó 40 millones de pesos en este proyecto, que se inauguró en mayo de 2010.

 

Por otra parte, en la comuna de Puchuncaví, a petición de los dirigentes de la localidad, y en una acción conjunta de la división y el Municipio, se firmó un convenio por 20 millones de pesos para las obras de construcción de 500 metros de veredas para la localidad de La Greda.

 

División El Teniente

 

La división posee operaciones en tres regiones del país: mientras la extracción del mineral se desarrolla en los yacimientos de la VI región, y el material se embarca en el Puerto San Antonio de la V región, el tranque de relaves se ubica adyacente a la comuna de Alhué en la Región Metropolitana. Alhué es una localidad rural, con uno de los ingresos más bajos de la región, además de diversas condiciones de aislamiento.

 

En 2006, la división firmó un convenio marco de colaboración con el municipio local, con el objeto de promover el desarrollo sustentable y el mejoramiento de la calidad de vida de los habitantes. A partir de ese convenio se desarrollaron diversas acciones, y en 2010 se inició la construcción de una pasarela peatonal, con una inversión de más de 460 millones de pesos, que serán aportados por la división. Además, se firmó un convenio por 15 millones de pesos con la Dirección de Obras Hidráulicas de la Región Metropolitana y el Comité de Agua Potable Rural Hijuelas de Loncha, para cambiar el trazado del ducto y asegurar así su abastecimiento. Por último, conforme a un convenio firmado en 2009 con la Dirección de Vialidad del Ministerio de Obras Públicas, se desarrollaron obras de pavimentación en la Ruta G-686, para las que la división aportó 149 millones de pesos.

Pueblos indígenas

 

MM5Número total de operaciones ubicadas en territorios de pueblos indígenas o adyacentes a ellos, y número y porcentaje de las operaciones o sitios que tienen acuerdos formales con comunidades indígenas. Alrededor de la actividad minera se desarrollan diversos tipos de comunidades. Entre ellas, las comunidades indígenas destacan por su relación con el territorio, su permanencia y vinculación con él y su amplio patrimonio cultural. Las divisiones Codelco Norte y Salvador, en el norte del país, realizan sus operaciones en áreas con presencia de pueblos originarios como quechuas, atacameños, aymaras y collas. El área de exploraciones, por su parte, trabaja en sectores donde existe población indígena en el Norte Grande, principalmente en las regiones de Arica y Parinacota, y de Tarapacá.

 

División Codelco Norte

 

División Codelco Norte es parte del Área de Desarrollo Indígena (ADI) Alto El Loa, constituida por el decreto N° 189 del año 2003, del Ministerio de Planificación. El ADI cuenta con una superficie aproximada de un millón 270 mil hectáreas, con una población aproximada de 1.200 habitantes. Dentro del ADI existen nueve comunidades indígenas: San Francisco de Chiu-Chiu, Ayquina-Turi, Toconce, Lasana, Cupo, Caspana, Taira, San Pedro Estación y Conchi Viejo. Sus habitantes viven preferentemente en Calama y visitan sus localidades para celebrar diversas festividades, es decir, comparten características urbanas y rurales que la división considera en la relación con ellas.

 

División Salvador

 

Las operaciones de División Salvador se encuentran cercanas a comunidades colla. El pueblo colla está formado por un conjunto de agrupaciones indígenas que se ubican en sectores rurales y urbanos de la región de Atacama. En el espacio rural se identifican comunidades de la cordillera de Atacama entre Copiapó y Chañaral, que desarrollan sus actividades principalmente en quebradas cercanas a las localidades de El Salvador, Potrerillos, Quebrada Paipote, Quebrada San Miguel, Quebrada Carrizalillo y Río Jorquera. En sectores urbanos habitan principalmente en Copiapó, Estación Paipote, Diego de Almagro, Inca de Oro, Tierra Amarilla y Los Loros. División Salvador se relaciona principalmente con aquellos grupos que habitan la comuna de Diego de Almagro y los sectores aledaños a Salvador y Potrerillos.

 

Exploraciones

 

Exploraciones se encuentra trabajando en zonas con presencia indígena debido a las investigaciones del Bloque Arica y el Bloque Iquique.

 

El Bloque Arica, ubicado en la XV región, está próximo al ADI Alto Andino Arica Parinacota. El Bloque Iquique, por su parte, está ubicado en la región de Antofagasta, dentro de la ADI Jiwasa Oraje. Los prospectos Furano y Campahue involucran los poblados de Tarapacá, Quillacnasa, Caigua, Parca e Iquinca. Hasta ahora, las actividades en ambos bloques sólo se han limitado a reconocimientos geológicos, por lo que no se ha tomado contacto formal con las comunidades cercanas, lo que eventualmente ocurrirá de proseguir con el proyecto.

 

La relación con las comunidades indígenas está normada por un marco legal que considera el Convenio 169 de la OIT, así como la Ley Indígena y otros reglamentos. Además, a nivel interno la Corporación cuenta con el documento Compromisos con los Pueblos Indígenas, que contiene principios, criterios y normas acordes a la legislación. Sin embargo, las divisiones se han impuesto también una serie de compromisos a través de diversas iniciativas y convenios de colaboración. En ese sentido, cabe destacar el convenio existente entre División Codelco Norte y la Corporación Nacional de Desarrollo Indígena, el que sirve de marco a diversas iniciativas.

 

HR9Número total de incidentes relacionados con violaciones de los derechos de los indígenas y medidas adoptadas. MM6Número y descripción de conflictos significativos relacionados al uso del suelo, derechos consuetudinarios de comunidades locales y pueblos indígenas. MM7Grado en que mecanismos de “reclamación” fueron utilizados para resolver conflictos relativos al uso del suelo, derechos consuetudinarios de comunidades locales y pueblos indígenas. Indicar sus resultados. Durante 2010 no se registraron incidentes relacionados con los derechos indígenas. Asimismo, tampoco se registraron reclamos ni conflictos significativos con las comunidades, entendiendo por éstos aquellos conflictos que ponen en riesgo operaciones y nuevos proyectos, así como aquellos que afectan negativamente la reputación de la empresa.

 

Adicionalmente, la división desarrolla acciones específicas, por ejemplo en Estación San Pedro, Lasana y Chiu Chiu. Por su parte, División Salvador, ha ejecutado distintas iniciativas con la comunidad colla, especialmente en materia de infraestructura.

 

Minería artesanal y de pequeña escala

 

MM8Número y porcentaje de operaciones donde se desarrolle, o se encuentren adyacentes a, minería artesanal y de pequeña escala; riesgos asociados y acciones tomadas para gestionarlos.En tres divisiones –Codelco Norte, Andina y Ventanas– se desarrolla minería artesanal o de menor escala, estableciéndose relaciones de diverso tipo entre ellas y los pequeños grupos mineros.

 

  • En División Codelco Norte existe actividad minera pequeña y artesanal por parte de una asociación indígena quechua. Codelco ha fiscalizado permanentemente estas actividades para evitar riesgos ambientales y de seguridad. Actualmente se lleva a cabo un proceso de transferencia de ciertas pertenencias a la Empresa Nacional de Minería (Enami).
  • En División Ventanas, Codelco garantiza que se mantendrá la capacidad para fundir y refinar, sin restricción ni limitación alguna, la producción de cobre de la pequeña y mediana minería. En este marco, la relación con la minería artesanal y de menor escala es de tipo comercial, a través de la compra de minerales con concentración de cobre, oro y plata a pequeños y medianos proveedores.
  • En División Andina, un grupo de canteros que desarrollaba actividad minera artesanal en terrenos que adquirió Codelco, continúa su actividad en el lugar bajo el compromiso de cumplir con las exigencias de los organismos fiscalizadores en temas de seguridad. Codelco, en apoyo a este compromiso, ha entregado implementos de seguridad, un curso sobre manipulación de explosivos (dictado por Sernageomin) y la implementación de los reglamentos de Seguridad y Manipulación de Explosivos.

Gestión territorial

 

El uso del territorio se ha convertido en un recurso escaso que requiere ser gestionado estratégicamente, utilizando una visión integral de las operaciones, proyectos y su relación con el entorno. La inserción de una gran empresa minera, como Codelco, en un determinado territorio debe hacerse buscando los mayores niveles de compatibilidad entre los usos actuales y potenciales de dicho espacio, en función de objetivos de largo plazo.

 

El principal desafío para la Corporación en materia territorial es la inserción de la minería en el territorio, no como un enclave cerrado y ajeno a la realidad circundante, sino en armonía y con la aceptación por parte de ésta.

 

Es así como la sustentabilidad de los proyectos de Codelco pasa, entre otros aspectos, por lograr una adecuada concordancia entre los planes mineros, medioambientales y los instrumentos de planificación de diversa escala, presentes en las áreas de influencia de los proyectos.

 

Durante 2010 se avanzó significativamente en materia de gestión territorial, conformándose un equipo de trabajo corporativo, con el que se realizaron dos talleres cuyo resultado fue la emisión en diciembre, por primera vez, de una Directriz Corporativa de Gestión Territorial y un plan de trabajo en las divisiones.

 

El objetivo principal de esta directriz es establecer las bases para orientar la gestión territorial en la Corporación y asegurar que la variable territorial sea incorporada en la visión del negocio y sea gestionada temprana y oportunamente para viabilizar sus operaciones, proyectos y cierres de faena.

 

Además, esta directriz responde a los cambios en la institucionalidad ambiental nacional, específicamente en la Ley de Bases del Medio Ambiente 20.417, donde se establece que debe evaluarse la compatibilidad territorial de los proyectos de acuerdo a los Planes de Desarrollo Regional y Comunal vigentes.

Cierre de faenas mineras

El cierre de faenas mineras ha ido tomando mejores dasafíos en la gestión de sustentabilidad de las mineras.

Desde 2007, Codelco ha desarrollado una gestión permanentemente de cierre de faenas mineras. Durante 2010 se tomaron decisiones en función del perfeccionamiento de la gestión corporativa, cuyos principales resultados fueron:

 

  • Desarrollo de una jornada anual de cierre de faenas en la Corporación.
  • Base de costos de cierre corporativo y provisiones actualizadas.
  • Organización funcional, basada en roles existentes.
  • Inicio de cartera de proyectos de cierre en divisiones.

 

MM9Operaciones donde hayan ocurrido reasentamiento, número de hogares reasentados en cada uno, y cómo se afectó su modo de vida en el proceso. MM10Número y porcentaje de operaciones con planes de cierre. Las actuales operaciones y los nuevos proyectos estructurales, así como también los de ampliación productiva, deben contemplar la elaboración de planes de cierre de faenas mineras de acuerdo al cumplimiento de la normativa vigente desde 2004. Aunque hasta la fecha no se han registrado cierres de operaciones y reasentamientos de comunidades, Codelco desarrolló para todas sus divisiones, planes de cierre de faenas que fueron aprobados en febrero de 2009 por Sernageomin.

 

Las medidas propuestas en los planes de cierre tienen relación con el desarme de plantas e infraestructura, clausura de accesos en túneles de minas subterráneas, accesos a rajos, tratamiento de aguas residuales, cierre in situ de grandes tranques y botaderos de evacuación de aguas y tratamiento de suelos contaminados, entre otras. Estos ítemes se clasifican en las categorías de desmantelamiento y restauración para fines contables de acuerdo a los estándares de la International Financial Reporting Standards (IFRS).

 

Codelco también desarrolla los denominados cierres concurrentes o cierres progresivos, que consisten en el cierre de parte de las instalaciones durante los años operativos, lo cual permite prevenir, minimizar y controlar tempranamente los riesgos de cierre. Los planes de cierres concurrentes responden al principio de responsabilidad social de la empresa, pues su finalidad es devolver al uso público, en todo lo que sea posible, los territorios y ambientes físicos que en el pasado dieron origen a la actividad minera. Los planes previstos para este tipo de cierre, en el corto y mediano plazo en cada división, son los siguientes:

 

 

Desafíos Corporativos

Los principales desafíos en la gestión de cierres de faena de Codelco son: