
Stephanie San Martín escuchó del programa Aprendices de Codelco hace tres años. Impulsada por la idea de estar más tiempo con sus hijos y ofrecer un mejor futuro para el desarrollo de sus “motorcitos”, como ella llama a sus hijos, se arriesgó a dejar su antiguo trabajo y postular.
Esa decisión, que hoy destaca como una que cambió su vida, la llevó a convertirse en operadora de equipos en mina Esmeralda, en Codelco División El Teniente. “Fue lo correcto”, asegura.
Día a día me toca cumplir diferentes funciones. Soy operadora de LHD (cargadores frontales que extraen el mineral), también opero el equipo Rikotus, que es para perforar las rocas donde se colocará el explosivo. También trabajo en reducción secundaria, que es conocido como “cachorreo” acá y consiste en colocar el explosivo en las rocas para reducir su tamaño.
En la División voy a cumplir, en Interior Mina, dos años. Llegué por una postulación online. Fue en una conversación familiar en la que me explicaron que había puestos para el programa de Aprendices y postulé. Con eso, ya son tres años los que voy a cumplir en El Teniente.
Significa mucho, porque he logrado mucho estando en Codelco. He logrado sacar adelante a mi familia, a mis hijos, así que solo puedo agradecer.
En lo profesional, aprendí muchas cosas. Yo nunca había trabajado en minería y operar un equipo para mí es un gran logro, porque son enormes. Y en lo personal, valoro el poder sacar adelante a mi familia. Por eso estoy aquí, para que ellos puedan tener un mejor futuro.
La seguridad, el compañerismo y la responsabilidad son aspectos que se viven día a día acá en el área y siento que es importante destacar. Además, es un orgullo saber que el aporte económico de Codelco tiene una finalidad social.
Una minería sostenible y segura. En cuanto a la sostenibilidad he visto mucho crecimiento, desarrollo e incorporación de bastante tecnología. Respecto a la seguridad, es algo que se resalta bastante día a día y lo puedo ver en mis compañeros que siempre, todos, estamos preocupados de quien tenemos al lado y que cumplamos con las medidas de seguridad.
Mis hijos. Ellos me motivan, son mi “motorcito” y por ellos estoy aquí. Porque yo quiero que sean algo más que lo que logró la mamá.
Cuidarnos, respetar la seguridad, cuidarnos entre mis compañeros. Creo que todos tenemos la misma finalidad, que es llegar sanos y salvos a casa.