Una jornada de “trabajo” diferente vivieron trabajadores de la gerencia de Plantas de División El Teniente y sus familias, quienes llegaron hasta el establecimiento educacional para pintar el comedor y la sala de computación, además de hacer entrega de árboles y tierra de hojas para el vivero del establecimiento.

Con brochas en las manos, overoles de trabajo y acompañados por sus familias, trabajadores y trabajadoras de la gerencia de Plantas de Codelco División El Teniente transformaron espacios educativos del Colegio Alberto Blest Gana de la población Dintrans de Rancagua, acciones que van en directo beneficio de más de 140 estudiantes del establecimiento.
Como parte del voluntariado, los “molineros” y las “molineras” pintaron el casino comedor y la sala de computación, dos espacios priorizados por la dirección del colegio con el objetivo de renovar la infraestructura y ofrecer ambientes más acogedores para los estudiantes. Asimismo, entregaron árboles y tierra de hoja para el vivero del establecimiento, que cuenta con sello medioambiental.
“Lo más importante de este voluntariado es que estas personas dedican su tiempo personal para ayudar a nuestro establecimiento. Eso es sumamente valorable. Este voluntariado es un ejemplo para nuestra comunidad, porque fortalece la relación entre la empresa, el colegio y también motiva a otros a involucrarse y aportar”, destacó el director del colegio, Eduardo Pizarro.
Codelco División El Teniente mantiene una relación de colaboración permanente con el Colegio Alberto Blest Gana, la que se ha traducido en diversas iniciativas de apoyo al establecimiento. Entre ellas destacan la construcción de un casino, la entrega de mobiliario educativo, además de visitas de estudiantes a distintas áreas divisionales, fortaleciendo el vínculo entre la compañía y la comunidad.
"Este voluntariado nace desde el corazón de los molineros. Quisimos venir, junto a las familias y los trabajadores, a hacer un aporte social. Todos los años realizamos alguna actividad y este año quisimos aportar con la pintura de distintos espacios del colegio”, afirmó Soledad Ortega, analista especialista de la gerencia de Plantas.
"Buscamos generar triple valor como compañía, en lo económico, ambiental y dentro de eso está también el valor social. Por eso quisimos dejar un aporte en la comunidad. Planteamos esta iniciativa al equipo y la respuesta fue la que estamos viendo hoy: trabajadores y sus familias participando para apoyar a un colegio que necesitaba pintar sus salas", enfatizó Juan Pincheira, gerente de Plantas.
El ingeniero de Procesos de la superintendencia de Ingeniería de Procesos, Andrés Lobos, planteó que este tipo de actividades permiten a los trabajadores no solo conectar con el propósito de la minera, sino que también les entrega otra mirada que va más allá de las labores que desarrollan rutinariamente en el área de operaciones. “Podemos hacer un aporte a las personas y a las comunidades que están cerca. En lo personal, esta experiencia me ayuda a entender que nuestro propósito va más allá del trabajo diario”, indicó.
Carlos Liberona Medina, jefe de unidad de Operaciones del Proceso SAG, complementó el punto: "Como parte de la empresa, debemos movilizar a otros compañeros. Debemos ser un elemento multiplicador en este tipo de instancias. En mi caso, traje a mi hijo para que me acompañara, porque la idea es que cada vez se sumen más trabajadores y trabajadoras con sus familias”.