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Óscar Ávila, operador Unidad de Logística, Gerencia de Minas: “La clave de la seguridad es estar siempre atentos, de nuestras acciones y de quienes están alrededor”

Con casi 20 años en puestos de vigilancia y fiscalización en Codelco División El Teniente, Óscar Ávila es una voz autorizada en temas de seguridad. En su día a día, como operador logístico en el Polvorín Barahona, se encarga, entre otras labores, de la escolta en el traslado de explosivos desde Barahona hasta el interior de la mina, trabajo que requiere excelencia y cuidado minucioso en su operación de principio a fin.

¿De qué trata tu trabajo?

En el día a día, el operador logístico abarca mucho. Somos inspectores de polvorines (depósitos/almacenamiento de explosivos). Hay que chequear y fiscalizar cuando ingresan proveedores con productos nuevos y revisar cuando los cargamentos salen.

A la vez, a diario estoy encargado de la escolta del convoy de explosivos, desde el Polvorín Barahona hacia el ADIT 77 (túnel de ingreso a la mina). Para eso, hay que coordinar la salida con el Centro de Control Carretera para que nos den las facilidades de ir avisando cuándo nos vamos acercando a los cortes regulados por los trabajos que se hacen en la ruta y para que nos den prioridad en el Túnel Copado, que es un túnel en la superficie que lleva hacia la mina y que, al ser de un solo sentido, funciona con un sistema de semáforo. Luego, cuando llegamos al ingreso a la mina (el ADIT) solicitamos la autorización y la cooperación a Señalización Vial para el ingreso hacia el nivel Sub 6.

¿Qué sientes al realizar tu trabajo? 

Para mí es importante todo lo que hacemos en estas áreas, porque contribuimos a la operación de toda la División. Para mí, el explosivo es algo fundamental e importante para que se produzca la tronadura, que posibilita toda la producción posterior.

¿Cómo fue su proceso para integrarse a El Teniente? 

Anteriormente trabajaba en un banco como vigilante privado. Un amigo me dijo que él estaba postulando a El Teniente y me invitó a que lo intentara, habíamos sido compañeros de promoción en la Escuela de Suboficiales de Carabineros. Yo, en realidad, estaba muy bien en el banco, donde llevaba 15 años, pero siempre me han gustado los desafíos. Entonces, pasaron unos días, lo pensé, lo conversé con mi señora —la esposa es lo principal y gracias a ella tenemos una linda familia con tres hijos, entonces hay que conversar las cosas entre todos, no es llegar y tomar una decisión— y me inscribí en la página, cómo se hace con todas las postulaciones, y empecé a avanzar.

Un día me llamaron diciendo que tenía que presentarme en Recursos Humanos para firmar contrato. Ingresé a Protección Industrial, que son los vigilantes privados de la División en la cual estuve alrededor de cinco años. Después tuve la oportunidad de postular al Polvorín Barahona, donde ya llevo 14 años.

Siempre he trabajado ligado al tema de la fiscalización, que va de la mano con la seguridad, que es lo más importante. Nosotros acá en el Polvorín debemos tener mucho cuidado con los explosivos, hay que ser muy celoso con el trabajo, por los peligros y riesgos del área.

Pensando en las diversas labores que desempeña ¿Cuál es la que más te gusta? 

Me gusta el día a día porque siempre nos espera con algo distinto y todos esos trabajos me agradan. Quisiera destacar que somos los únicos en la División que están autorizados por ley a destruir el explosivo que se encuentra en mal estado o que ha sido manipulado. Es un proceso largo, en el que empezamos a formar estos paquetes de destrucción, de acuerdo con la normativa, y todo se hace en la cancha autorizada que está en Chapa Verde. Es un proceso bonito, una gran experiencia para el que no está acostumbrado a vivirla y que siempre recordará la primera vez que vio una tronadura. 

¿Qué mensaje de seguridad entregarías a las y los trabajadores de El Teniente? 

La clave es siempre estar atento en todo lo que hace uno y lo que hacen los demás. El trabajo que desempeñé anteriormente me permitió tener una visión panorámica. O sea, yo estoy conversando con usted, pero estoy observando lo que está pasando alrededor. Estoy observando lo que está más lejos que puede ser un colega que se cayó, o que va a cometer una imprudencia que le puede traer consecuencias. Entonces, para mí, esa es la clave de la seguridad, estar siempre atentos, de uno primero, y de quienes están alrededor. 

¿Cuál es tu compromiso personal en seguridad? 

El compromiso es seguir haciendo bien lo que estamos haciendo y ser más rigurosos en lo que se viene, en los desafíos para que se cumplan las metas. Si estamos bien con los indicadores de seguridad y las metas de productividad, es un bien para todos, tanto para la división como para la corporación y también para el país, porque esto es una cadena.