Operaciones

Francisco Soto García, operador mina, Unidad de Logística y Gestión: “La seguridad jamás descansa: la obligación es cuidarme y cuidar a nuestros compañeros siempre”

Francisco Javier Soto García es operador mina en la Unidad de Logística de la División El Teniente. Nacido en la histórica localidad de Coya, lleva una década siendo parte fundamental de la continuidad operacional en el interior de la mina. Fiel creyente de la polifuncionalidad y del trabajo en equipo, hoy destaca cómo la minería ha evolucionado hacia un entorno donde el cuidado por la vida es intransable.

¿Cómo llegaste a la División?

Llegué acá hace unos diez años, entré a la Superintendencia de Servicios, al sector de control de acero de perforación, donde estuve unos cuatro años. Luego, por un concurso interno, me hice cargo del taller de flexibles hidráulicos y, actualmente, desarrollo tareas como operador experto en el Grupo 3.

¿De qué se trata tu trabajo? 

En nuestra unidad hacemos de todo un poco. Atendemos el pañol, operamos equipos, fabricamos mangueras hidráulicas y prestamos apoyo a los compañeros. Tenemos labores importantes, como la recepción y distribución de elementos de seguridad y repuestos dentro de la mina. De todas formas, mi foco está en el taller de flexibles hidráulicos, que yo creo que es parte de la columna vertebral de las operaciones. A veces uno no lo piensa, pero una manguerita de 10 centímetros que falla impide que un LHD se mueva, y por eso mismo, que afecte la producción de un área. Nosotros fabricamos ese flexible específico que necesita el equipo para que vuelva a estar 100% operativo.

¿Qué es lo que más te gusta de tu labor? 

Disfruto mucho la polifuncionalidad, que no nos encierren en un puro trabajo. Operar equipos, realizar flexibles o atender el pañol son cosas muy diferentes entre sí, pero todas son igual de satisfactorias. Además, somos cuatro grupos de trabajo y entre todos tratamos de mantener el orden, que funcione bien la bodega y tener siempre la reposición al día.

¿Qué cambios has notado en estos 10 años?

Lo que más me ha llamado la atención en este tiempo es el aspecto de la seguridad. Si bien antes, todos tratábamos de cuidarnos, pero hoy se ve un trabajo mucho más serio y estricto. Por ejemplo, antes los usuarios podían transitar por el patio mientras un equipo estaba operando, sin las segregaciones correspondientes. Hoy eso es algo imposible que suceda. Ese salto en la seguridad que hemos dado se agradece mucho por el bien de todos.

¿Qué mensaje de seguridad le entregarías a las y los trabajadores de la División? 

Que siempre estemos atentos a las condiciones del entorno y a sus compañeros. La seguridad jamás descansa. Todos tenemos una familia, alguien que nos espera en la casa, y por ellos venimos hacia acá. Por lo mismo, la obligación es cuidarme y cuidar a nuestros compañeros siempre.

¿Cuáles son tus deseos y cómo imaginas a la División en el futuro? 

Me la imagino aún más segura, con controles cada vez más estrictos. Aunque siempre hay temas que uno puede seguir mejorando en la mina, mi mayor deseo y el principal desafío es que la seguridad siempre vaya mejorando, nos anticipemos y que mantengamos los controles preventivos entre todos. Eso es lo que uno espera y por lo que trabajamos todos los días.