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Gerente de Proyectos dice adiós a Codelco Ventanas

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Solicitó adelantar su turno programado para poder despedirse de los viejos. Es que el espíritu de Enrique Correa Cornejo siempre fue igual; leal, profesional y buen compañero. Después de más de tres década de labor en Ventanas, el actual gerente de Proyectos y Desarrollo deja el cargo.

Proveniente del árido desierto de la oficina Pedro de Valdivia de Soquimich, llegó en agosto de 1986 como ingeniero de procesos de producción. En adelante, forjó toda su carrera en Ventanas; fue ingeniero de procesos refinería, jefe de la Planta de Ácido, Plamen, Fundición, superintendente de Puesta en Marcha (con el proceso de cierre del horno reverbero e instalación del Horno Eléctrico), jefe de Refinería, primer Superintendente de Refinería, superintendente de Fundición, director FURE, gerente de Proyectos y gerente FURE.

Siempre afable y con su irónico humor, se ganó el aprecio de muchos. Amó los fierros de Ventanas y con su profesionalismo, participó en los hitos más importantes de nuestra División en las últimas décadas, siendo el primer jefe de la Planta de Ácido y todo el cambio tecnológico que significó consigo. Además, fue uno de los artífices de la construcción de los proyectos ambientales.

Oriundo de Concepción, estudió ingeniería civil química en la UTEM. "Extrañaremos su calidad de persona, siempre afable, respetuoso y buen compañero, que era capaz de sacarnos una sonrisa hasta en los momentos más complejos", señaló José Sanhueza, gerente general de Codelco Ventanas.

En un breve repaso de sus 33 años en Ventanas, Enrique Correa se siente agradecido de su querida División: "Me siento honrado de haber podido participar en la historia de los más grandes desafíos de esta División, como la puesta en marcha de la Planta de Ácido, la ampliación de la refinería y ahora último, en los proyectos ambientales. Y todos estos grandes logros fueron gracias al tremendo apoyo de los viejos", señala agradecido.

En sus últimas horas con su buzo azul y casco blanco, Enrique Correa señaló "me gustaría que me recordaran más como persona que como ingeniero", dibujando una sonrisa en su rostro, la misma que nos acostumbró a muchos, con esa sana manera de ver la vida; siempre alegre, responsable y leal. ¡Buena suerte Enrique!