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Cristián Urzúa Salas, jefe de Turno, mina Esmeralda: “El jefe de Turno tiene la responsabilidad de resguardar la seguridad y la producción siempre de la mano”

Cristián Urzúa es ingeniero mecánico de formación, y hace 19 años su vida se ligó para siempre a la minería. Su historia en la División El Teniente es de crecimiento constante: entró como operador en el Diablo Regimiento operando equipos LHD y Jumbo, y hoy lidera la operación diaria en terreno como jefe de Turno en la mina Esmeralda. Desde hace 12 años es parte de la Brigada de Emergencia y Rescate, una faceta que le permite unir su pasión por ayudar con su labor de concientizar a diario sobre los riesgos.

¿De qué se trata tu trabajo en el día a día? 

La responsabilidad del jefe de Turno es, en primer lugar, ser responsable del área total. Uno es quien tiene la responsabilidad de resguardar la seguridad y la producción, siempre de la mano. Las labores parten distribuyendo al personal según los requerimientos del día a día y coordinando también los trabajos de terceros para no tener interacciones indebidas, siempre con el foco puesto en la seguridad.

Llevas 19 años en El Teniente y partiste como operador. ¿Cómo ha sido esa evolución? 

Sí, entré como operador en el Diablo Regimiento operando equipos LHD y Jumbo, y luego fui ascendiendo hasta el puesto que tengo ahora. De formación soy ingeniero mecánico, pero las cosas de la vida, la familia y las oportunidades te llevan a evolucionar y hay que adaptarse. Cuando uno decide tomar un camino, hay que prepararse y enfocarse en eso para estar a la altura.

¿Qué es lo que más te gusta de trabajar en la División? 

En general, la minería es un trabajo hermoso, pero a eso se suma la importancia que tiene para el negocio y para el país. Trabajar en Codelco no es lo mismo que trabajar en una empresa privada, porque aquí hay un plus adicional por la labor social que tiene nuestra empresa. Creo que eso le da un incentivo adicional al trabajo que uno ejecuta acá.

Además, eres brigadista hace 12 años. ¿Qué te motivó a tomar ese rol de rescatista? 

Yo creo que es vocación. Me llama mucho la atención el tema de la ayuda desde la mirada de la emergencia; lo motiva a uno a prepararse en otras cosas. Son complementos para mi rol de jefe de Turno. Ojalá no nos ocurra, pero al momento de una emergencia, conocer el área es vital para actuar bien. Y cuando no hay emergencias, sirve para el trabajo diario de ir, de alguna manera, "evangelizando" a los equipos respecto a los riesgos y a las condiciones de los sectores.

Considerando que El Teniente siempre está innovando, ¿qué cambios te llaman la atención y cómo ves el futuro? 

Codelco es la empresa más importante de este rubro en el mundo, por lo tanto, por las condiciones de nuestra mina subterránea, siempre vamos a ser "punta de lanza" frente a desafíos donde nadie más ha llegado. Me imagino el futuro de la División cumpliendo, en primer término, esa aspiración de "cero incidentes graves o fatales". Esa es la meta de aquí a que se acaben las reservas en muchas décadas más: que el cobre y el fruto que sale de esta empresa no vaya ligado a pérdidas personales. Eso es lo primero que uno espera, que todos lleguemos a la casa cuando termine el turno.

¿Qué mensaje de seguridad le entregarías a las y los trabajadores? 

Yo creo que podemos hacer mil planes, pero las personas siempre van a estar en primer lugar. Hay que pensar en quién nos espera afuera. Cuando vamos a hacer alguna tarea, debemos detenernos y pensarlo dos veces; recién cuando los riesgos estén controlados hay que actuar. No hay que dejarse llevar por querer ahorrar tiempo o hacer el camino más corto, porque la improvisación nunca termina bien, sobre todo en estos trabajos críticos. A veces, con los años de experiencia, uno se acostumbra tanto a lo cotidiano, que las cosas se pueden tomar de manera ligera. El mensaje es no caer en ese exceso de confianza.