El diálogo abierto, la cercanía, entregar certezas y empoderar a las personas han sido las líneas base de trabajo en la mina Esmeralda, en Codelco División El Teniente, durante los últimos meses.

“En los equipos existe esta inyección de energía por sacar nuestros procesos adelante. En las conversaciones que hemos tenido, donde se habla también del significado o el nivel productivo que mueve El Teniente para Codelco y para el país, las personas se sienten orgullosas al entender que su trabajo, todos los días, aporta un granito de arena a nivel país”, afirma Catalina Salgado, jefa de Procesos de Tráfico en el nivel de Acarreo en Esmeralda.
¿En esa línea, qué actividades han desarrollado?
Hemos fortalecido el uso de herramientas preventivas con las y los trabajadores, para asegurarnos que exista un doble chequeo al momento de realizar las tareas y así potenciar el empoderamiento de los distintos roles.
Esto, además de las jornadas de reflexión que se generaron y fueron bastante potentes en todas las líneas de supervisión, hizo que hubiera una introspección de parte de los mismos mineros, tanto trabajadores propios como de empresas contratistas, forjando y aumentando los vínculos entre las personas, independiente del lugar que ocupan en la organización.
¿Cómo ha impactado eso en los procesos productivos?
En nuestro caso, estamos conformando la mesa de trabajo entre ferrocarriles, para buscar las mejores opciones y optimizar un trabajo que si bien tiene diferencias, también posee muchas similitudes en las oportunidades de mejora.
Hemos potenciado, además, un lenguaje de trabajo en equipo, entre áreas, evitar los silos y trabajar en conjunto en puntos de seguridad de la operación y el mantenimiento. Las personas saben y entienden que no están trabajando solo para ellos y sus familias, sino para el país.
¿Qué mensaje te gustaría entregar a las y los trabajadores de la División?
Que sigamos con esa misma visión que hemos trabajado: ninguna meta debe suponer exponernos a riesgos injustificadamente. Y a la supervisión, decirles que tenemos que proyectar más nuestro liderazgo de forma cercana con las personas. Transmitir confianza y dar certezas es lo que va a entregar la tranquilidad necesaria para que las y los trabajadores puedan realizar sus tareas día a día, con la seguridad como nuestra principal prioridad.