
Carlos Cortéz, operador de la mina Pilar Norte de Codelco División El Teniente, ha trabajado casi 20 años en minería Con experiencia en el norte del país y también en Argentina, los últimos siete años de su desarrollo laboral han sido en El Teniente. En su vasta experiencia, destaca que el trabajo en la División, lejos de ser rutinario, le ha permitido adquirir nuevos conocimientos en forma permanente.
Nuestro trabajo es un conjunto de actividades. Junto con mis compañeros, estamos encargados de la extracción del mineral en los equipos LHD (cargadores frontales), la reducción secundaria y también tenemos que hacer escolta de los equipos.
Yo estaba en la empresa contratista Gardilcic. Estando ahí, postulé a Codelco a través de la página web, porque necesitaban operadores en minas. Fue un proceso normal en el que primero, de plazo fijo, estuve a prueba durante un año y finalmente quedé.
Ya son casi siete años. Yo empecé a los 19 años trabajando en minería. He estado en diferentes lugares, en Los Andes, estuve en Argentina, en Chuquicamata y gran parte de mi carrera la he hecho acá en El Teniente. Son casi 20 años que llevo trabajando en minería. Siempre se va aprendiendo, nunca se deja de aprender. Me gusta estar acá y poder trabajar en lo lindo que es la minería.
Muy buena, satisfactoria. Yo conocía solo lo que era la parte de pre minería, lo que se conoce como desarrollo. Ahora que ya ingresé a la empresa, directamente al área de producción que tiene grandes cosas, hay que aprender muchísimo y entender cómo trabaja la minería, cómo se extrae el mineral y cuáles son los puntos más importantes.
Las oportunidades de aprender. Para mí, el aprendizaje continuo es lo más importante, la opción de siempre mejorar. Esto lo veo en que, cuando hay indicadores que no son del todo positivos o las cosas no están resultando según lo planificado, tenemos la posibilidad de conversar entre las diversas partes involucradas, se entrega el espacio para que cada uno pueda aportar ideas desde la experiencia de cada uno y eso resulta en que los cambios que se ejecutan nos hacen sentido, entendemos el por qué las cosas se hacen de cierta forma. Al final, todos los que trabajamos acá queremos que los procesos se puedan hacer de la mejor forma posible.
Y aquí me gusta todo lo que hago. Como partí muy joven en la minería, tuve la posibilidad de conocer diferentes procesos en distintas mineras y lo que más me gusta es la extracción del mineral. Como se dice en buen chileno, estar ahí ‘donde las papas queman’, en la reducción secundaria, que nosotros conocemos como ‘cachorreo’.
La clave para prevenir los accidentes es estar siempre concentrado. También es fundamental estar muy compenetrados con los compañeros y equipo de trabajo. Siempre debemos estar mirando nuestro entorno porque la minería es muy cambiante, de un momento a otro pueden cambiar mucho las condiciones y siempre hay que estar atentos a todo.
Mi compromiso personal es, principalmente, cuidarme yo y así cuido a mis compañeros. Estar siempre concentrado en lo que estamos haciendo y nuestro entorno. Y si algo se puede mejorar, es obligatorio decirlo para que se converse. Las oportunidades siempre están y son en pro de una mejora continua. Eso va a terminar en que tengamos un trabajo más seguro.