RAJO INCA:

MINERÍA ABIERTA AL FUTURO

Potente motor para el desarrollo de la Región de Atacama

Gráfico Andina Codelco
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RAJO INCA EN CIFRAS

Gráfico Andina Codelco
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Cambio del método de explotación de subterráneo a rajo abierto

MITIGACIÓN EN TERRENO INTERVENIDO

FLORA

El proyecto compromete levantar un catastro de todas las especies de fauna existentes en la zona en que se realizarán las operaciones del rajo y de adoptar las acciones necesarias para su protección, incluyendo la reubicación en sectores aledaños de similares características de las especies que pudieran ser afectadas de alguna forma. Cabe considerar que el lugar donde se emplaza el proyecto es una zona desértica, donde -aunque las especies pueden ser escasas- son de alto valor ecológico.Entre las medidas de mitigación, por ejemplo, se contempla reubicar (con el trabajo de una cuadrilla de profesionales especialistas en el manejo de fauna silvestre) especímenes de distintas variedades, como la culebra de cola corta (Tachymenis chilensis), la lagartija de Atacama (Liolaemus atacamensis), la lagartija de Manuel (Liolaemus manueli), la lagartija de Isabel (Liolaemus isabelae), la lagartija de Lorenzmueller (Liolaemus lorenzmuelleri), la lagartija de mancha negra (Liolaemus nigromaculatus), la lagartija de Plate (Liolaemus platei), la lagartija de Veloso (Liolaemus velosoi) y la iguana chilena (Callopistes maculatus).

FAUNA

En el ámbito paleontológico se protegerá todo sitio de valor cultural o arqueológico con tratamientos adecuados para conservar el material lítico (arte o herramientas talladas en piedras), precisando su estado de conservación. También se confeccionará un inventario del material rescatado y su respectivo registro fotográfico, además de diseñar y construir un embalaje adecuado, según categorías de material, para ser trasladados a un depósito de una institución museológica a futuro, aún no definida.

PREGUNTAS FRECUENTES

1. ¿Es un proyecto nuevo que reemplaza a División Salvador?

No se trata de un reemplazo. El proyecto Rajo Inca busca darle continuidad a Salvador y, de hecho, sus faenas serán en los mismos terrenos que ya están siendo explotados. Esta división ha contribuido al país por sesenta años y Rajo Inca podría extender su vida útil por cuarenta más, es decir, hasta 2065.

2. Si no es un proyecto nuevo, ¿por qué es necesario someterlo a una revisión en el Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA)?

Porque modifica de manera significativa proyectos que ya habían sido evaluados ambientalmente en la división, en lo referido a la explotación de mineral y también en las líneas de óxidos y sulfuros. El proyecto considera la producción de más de 5.000 toneladas mensuales de cobre fino, plantas procesadoras, disposición de residuos y estériles, extracción de áridos. Con esas características, constituye un proyecto listado en el artículo 3* del decreto 40 que crea el reglamento del Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental y por lo tanto debe someterse a evaluación.

*Artículo 3: Un proyecto o actividad listado en el artículo 3 se refiere a aquellos proyectos que se iniciaron de manera previa a la entrada en vigencia del sistema de evaluación de impacto ambiental (como la División Salvador), y que ahora suman obras o acciones tendientes a intervenir o complementar dicho proyecto o actividad, de manera posterior a la entrada en vigencia de dicho sistema que no han sido calificados ambientalmente (como Rajo Inca).

3. ¿Cuáles son los elementos centrales del Proyecto Rajo Inca y en qué cambiará Salvador tal como lo conocemos?

La ciudad de El Salvador no sufrirá mayores modificaciones. Lo que sí cambiará radicalmente es el método de explotación. Hasta ahora el grueso de la faena minera de Salvador se hace a través de minería subterránea y lo que se propone Codelco en Rajo Inca es una explotación a cielo abierto. Para el procesamiento del mineral (chancado, fundición, refino, etcétera) se utilizará la infraestructura ya existente, con las respectivas optimizaciones.

Lo más importante es que Rajo Inca permitirá que Salvador siga existiendo. Su puesta en marcha dará acceso a unas reservas calculadas en 900 millones de toneladas con una ley de 0,59% (según Cochilco, a 2017 la ley promedio de los yacimientos chilenos es de 0,65%). Si este proyecto no se ejecuta, las actuales reservas de esta división se agotarán en 2021.

Además, la División Salvador necesita una transformación adaptativa, que comienza por modificar las actuales prácticas de trabajo para instalar procesos productivos y eficientes; incorporar tecnología y aumentar la productividad en un 100% respecto de la actual, entre otras cosas.

La transformación de la División Salvador aporta cerca del 25% del VAN de “Rajo Inca”, por lo que es imperioso llevar a cabo este proceso para no comprometer la viabilidad del negocio.

4. ¿Cuándo comienza a operar?

Si se aprueba el Estudio de Impacto Ambiental (EIA) que se presentó el pasado 16 de octubre de 2018 y se obtienen todos los permisos sectoriales, la etapa de construcción debería empezar en el primer semestre de 2020. Y la extracción de mineral está programada para comenzar el segundo semestre del 2021. Una vez alcanzado este punto, la división Salvador elevará su producción en un 50%, llegando a 90 mil toneladas de cobre fino al año.

5. ¿Cuál será el impacto económico de Rajo Inca?

Se estima que, mientras esté operando, su contribución a la tasa de ocupación directa e indirecta en las comunas de Diego de Almagro y Chañaral será de 8,9%. Y su aporte al Producto Interno Bruto Regional se calcula en 3%. A nivel nacional, por cada dólar invertido en Rajo Inca se generarán 6,2 dólares para el Estado chileno durante la vida útil del proyecto.

6. ¿Qué desafíos implica Rajo Inca para los trabajadores de División Salvador?

Si queremos que esta división continúe siendo un motor de desarrollo para la región de Atacama y el país, se requiere de una evolución y del compromiso de todos los trabajadores. Si bien se mantienen las operaciones de la concentradora y la fundición con las debidas optimizaciones, Rajo Inca implica una completa renovación del modo en que entendemos, extraemos y procesamos los recursos minerales. Pasar de una operación subterránea a una a cielo abierto es una transformación en la esencia de lo que ha sido División Salvador hasta hoy e implica un aumento de un 50% en la productividad. Este proyecto será el primer rajo en la minería chilena que explota un cráter generado por la acción de la minería subterránea. Eso lo hace un proyecto único en el país. Uno que debe asegurar la sustentabilidad social, ambiental y económica de la operación y de las comunidades.

7. ¿Por qué se debe cambiar el método de extracción?

En las condiciones actuales la División Salvador sólo puede operar hasta 2021. A través de diversos estudios se ha podido establecer que en la zona hay reservas de cobre que llegan a 900 millones de toneladas con una ley que se estima en 0,59%. Ambiental y financieramente, el modo más rentable de darle continuidad a Salvador es cambiar la operación de subterránea a cielo abierto. Ello permitirá a la división seguir contribuyendo a la comunidad y a las arcas fiscales por cuarenta años más.

8. De no aprobarse este proyecto ¿se acaba la División Salvador?

Tal como funciona hasta ahora, la División Salvador sólo puede seguir operando hasta 2021. Por lo tanto, Rajo Inca tiene una importancia vital para la continuidad de esta división. Su puesta en marcha depende de que las autoridades aprueben el EIA y los correspondientes permisos sectoriales que está tramitando Codelco.

9. ¿A cuánto asciende la inversión para este proyecto?

Preliminarmente, hablamos de una inversión de US$ 1.000 millones. La cifra definitiva se conocerá una vez que los estudios de factibilidad estén terminados.