Operaciones

Una fiesta patrimonial en las alturas

Cumpliendo con una tradición que se extiende por más de una década, Sewell se sumó a las actividades organizadas por el Consejo de Monumentos Nacionales para festejar el Día del Patrimonio Cultural.

Imagen foto_00000002
De izquierda a derecha: Alexander Leibbrandt, Director
de la Fundación Sewell; Isaias Ibacache, Supervisor de la Mina; Álvaro Aliaga,
Gerente General de División El Teniente; Mirko Gjakoni, Superintendente Mina Sur;
y Felipe Ravinet, Director Ejecutivo Fundación Sewell.


La apertura de los inmuebles y sitios históricos y culturales en el Día del Patrimonio Cultural despertó gran interés en la comunidad, que este sábado acudió en masa para visitar el ex campamento minero de Sewell, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

División El Teniente de Codelco abrió sus puertas con motivo de esta festividad, cumpliendo con una tradición que se extiende por más de una década. Así, vecinos de comunas como San Antonio, Olivar, Doñihue, Machalí y Rancagua pudieron recorrer las dependencias de la “Ciudad de las Escaleras”.

Unos 300 visitantes recorrieron los diversos rincones de Sewell, conociendo parte de la historia que esconden sus edificios y escaleras, y admirando el único Patrimonio de la Humanidad ubicado en la Región de O’Higgins.

El Gerente General de División El Teniente, Álvaro Aliaga, destacó que la comunidad haya podido visitar una vez más este campamento minero, que guarda un gran misticismo en su calidad de sitio histórico, pero a la vez sigue vivo como área productiva.

"Es tremendamente significativo para nosotros tener la oportunidad de poder mostrar hoy día a través de Sewell qué es lo que hacemos, y poder abrir nuestra División y nuestras faenas a la comunidad. Nosotros nos sentimos parte de esta región, entendemos que compartimos un destino común, así que nos interesa mucho dar a conocer la importancia que tiene esta División para el país: estamos convencidos que cuando a Teniente le va bien, a Chile le va un poco mejor", expresó.

Felipe Ravinet, Director Ejecutivo de la Fundación Sewell, agradeció la presencia masiva de visitantes, resaltando que son ellos los destinatarios de todos los esfuerzos para mantener a la "Ciudad de las Escaleras" como una atracción histórica.

"La conservación es prima hermana de la difusión: cuando uno se dedica al mundo de la restauración o el patrimonio tendría bien poco sentido hacerlo esto no se difunde. El destinatario de los esfuerzos es la gente, por eso es muy bueno que pasen estas cosas", manifestó.

Jornada de recuerdos y emoción

Decenas de sewellinos tuvieron la oportunidad de volver a caminar por las escaleras que tantas veces transitaron durante su niñez, la que hoy rememoran con especial emoción.

Zenaida Guzmán nació en Sewell en 1954 y vivió en este campamento minero hasta los 20 años, y tras regresar a su pueblo de la infancia señaló que "lo que más recuerdo es una infancia feliz, una juventud muy sana, los primeros pololos y los bailes en el club social".

"Acá teníamos una muy buena vida con mis 7 hermanos, mi padre que trabajaba en el molino seco y mi mamá en el hospital. Siento un gran orgullo de volver junto a  una de mis hermanas, mis hijas, sobrinos y nietos, que nunca habían venido”, relató emocionada.

Sewell en datos

  • Está ubicado a 2.200 metros sobre el nivel del mar, a 64 kilómetros de Rancagua.
  • Entre 1931 y 1968 su población alcanzó los 15.000 habitantes.
  • En 1998 fue declarada «Monumento Nacional» en la categoría «Zona Típica y Pintoresca».
  • El año 2006, la UNESCO declara a Sewell como “Patrimonio de la Humanidad”.