» Acceso proveedores » Acceso trabajadores » Canales de denuncia » Transparencia activa
“La voz del semáforo”

Más de 800 integrantes de Chuquicamata han participado en taller que promueve disciplina operacional

El objetivo es lograr conductas seguras en la organización y con ello promover el autocuidado.

Miércoles 29 de noviembre de 2017
COMPARTIR
  • Linkedin
  • Facebook
  • Twitter
Disminuir Fuente Aumentar Fuente Imprimir

Imagen foto_00000002

En el centro de capacitación Yalquincha se han desarrollado 31 talleres que corresponden a “La Voz del Semáforo”. Un curso en el que ya más de 800 trabajadores de Chuquicamata tomaron conciencia sobre los riesgos transversales existentes en las tareas de la división e internalizaron nuevos conceptos que les servirá para fomentar una cultura preventiva en las personas.  

El desarrollo de la capacitación se centra en la seguridad, transformándose en la visión central y cercana de las personas, más aun cuando se entiende el propósito o el sentido que cada uno tiene cuando habla de ella.

Lesly Toledo, psicóloga y expositora de la consultora a cargo del taller “La Voz del Semáforo”, explicó que la capacitación “tiene el objetivo de hacer conciencia acerca de las decisiones que tomamos diariamente, como también de incorporar el autocuidado con un sentido propio. Por eso se exploran las razones que ellos tienen para cuidarse”.

La profesional señaló que, “el plan de autocuidado y cultura preventiva que busca implementar la división, tiene la meta de alcanzar el universo completo de integrantes, es decir, que participen del taller 4.050 trabajadores. De acuerdo a la planificación ya se han dictado 31 talleres de un total de 135”.

Nunca Nunca, Siempre Siempre 

Para desarrollar una cultura preventiva es necesario que cada persona tome el valor de su vida y se comprometa a cuidarse. En este sentido, el taller presenta dos conceptos clave para lograrlo. Siempre- siempre: “Siempre haga lo que sabe que se debe hacer para evitar accidentes”;  y el nunca-nunca: “Nunca arriesgue más de lo que está dispuesto a perder”. 

Estos principios hicieron que los trabajadores asistentes se mostraran receptivos y participaran activamente. Entre ellos Wilson Bolados, operador mayor de la Gerencia Fundición: “es importante que este curso lo apliquemos todos, tanto jefatura como roles B. Nadie quiere accidentarse, pero sí tener las herramientas que nos lleven a una cultura preventiva”.

Así también lo mencionó Jorge Gajardo, analista planificación de la Fundición. “Son muy necesarios estos talleres, porque siempre estamos expuestos a riesgos que pueden ser fatales y si no hay conciencia de ello es peligroso para todos. Necesitamos cambiar la cultura de la seguridad, porque eso se reflejará en todo ámbito”.