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Nuevos usos del cobre

Miles de años después de su descubrimiento
por los seres humanos el cobre forma parte integral de la
civilización. Y tiene futuro.
¿Cómo será el mundo del futuro? Muchísimas
cosas son impredecibles, pero hay otras que resultan inevitables:
habrá un consumo mayor de energía y ésta
deberá ser generada en forma eficiente, habrá
una mayor demanda de tecnologías de la información,
aumentarán las necesidades de transporte de bienes
y personas, será más grande la necesidad de
confort y seguridad, y crecerá la preocupación
por el medio ambiente y la salud.
El cobre puede ser muy útil en sese mundo del futuro.
Sus propiedades incluyen la alta conductividad, el reciclaje,
la resistencia a la corrosión
Y una de las preocupaciones
fundamentales de empresas como Codelco es minimizar el impacto
ambiental que genera su producción.
Una clave para entender la vigencia del cobre es la aplicación
de sus propiedades a nuevos usos que reflejan el avance de
la civilización, en áreas como superconductividad,
transmisión de datos a alta velocidad, fabricación
de microprocesadores, energía solar y almacenamiento
de desechos nucleares.
Las alta conductividad del cobre es una cualidad esencial,
porque permite un uso más eficiente de la energía
y de esa manera no sólo influye en la calidad de los
productos que lo incorporan, sino que también contribuye
al objetivo ecológico de quemar menos combustibles
fósiles para combatir el cambio climático.
Además su alta conductividad servirá para transmitir
en forma más efectiva la energía generada por
fuentes alternativas no contaminantes, y también permite
prever su utilización en nuevas generaciones de productos
de importancia ecológica, por ejemplo en los vehículos
eléctricos.
En el caso de la transmisión de datos, especialmente
para Internet, la introducción de una tecnología
conocida como DSL permitió aumentar la capacidad de
los alambres de cobre. El nuevo sistema ha entrado con mucha
fuerza en el mercado y su uso seguirá creciendo como
alternativa de conectividad, pues puede aprovechar infraestructura
ya existente y eso se refleja en sus costos.
En el caso de los microprocesadores, los fabricantes de estas
pequeñas maravillas ya optaron por el cobre como material
para construir nuevos modelos de alta velocidad, por sus propiedades
de conductividad eléctrica y térmica. Lo más
probable es que el cobre esté en la mayoría
de los 'chips' que inundarán el futuro si se cumplen
los pronósticos según los cuales casas, electrodomésticos
y hasta las personas estarán conectadas a Internet.
Junto con la promoción de nuevos usos y la expansión
previsible de la demanda asociada al progreso económico
y social, el futuro plantea el reto de abrir nuevos mercados.
En la actualidad los estrategas de la comercialización
observan con atención la evolución del consumo
de cobre en países como China e India.
El mundo industrializado consume entre 10 y 20 kilos de cobre
por persona, diez veces más que el mundo en desarrollo.
Pero el consumo en general podría aumentar. Los 137
millones de computadoras del año 2000 se transformarán
en 220 millones el 2005, que ocuparán 550 mil toneladas
de cobre. Los teléfonos celulares pasarían de
405 millones de unidades a 926 millones, con 720 millones
de toneladas de cobre.
¿Habrá suficiente metal para abastecer un aumento
de la demanda en el futuro? Codelco realiza en forma constante
actividades de exploración de nuevos yacimientos en
la cordillera de Los Andes de Chile, donde están ubicadas
las mayores reservas mundiales de minerales cupríferos.
Por otro lado hay un constante desarrollo tecnológico
del sector minero, que además de aumentar la eficiencia
de las operaciones permite a empresas como Codelco explotar
yacimientos de baja ley.
Pero aún si escaseara el cobre proveniente de yacimientos
se trata de un elemento metálico muy versátil,
que puede ser reciclado en forma casi ilimitada.
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