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Nuevas
miradas para el universo
Cuando las sociedades alcanzaron un grado de desarrollo
más avanzado, surgieron las primeras disciplinas
científicas, destacándose la astronomía
y la medicina.
La dedicación especial al estudio de los astros
y su influencia en la vida terrestre, llevó a la
creación temprana de instrumentos de bronce como
el astrolabio (siglo II a.C.), utilizado en el antiguo
Egipto, Asia y en el mundo grecorromano.
Los romanos también usaron relojes de sol de bolsillo,
confeccionados en bronce o latón. En tanto que
los chinos, ya en el siglo IV a.C., disponían de
la brújula de bronce como instrumento de navegación,
debido a sus propiedades antimagnéticas.
Con los viajes interoceánicos y la evolución
de la astronomía a partir del siglo XV, se crearon
una infinidad de instrumentos en su mayoría hechos
de latón, como el telescopio, el reloj, el sextante
(para medir ángulos y distancias) y los planetarios.
Con la práctica de la medicina surgieron los primeros
accesorios quirúrgicos. Ya los antiguos egipcios
empleaban bisturíes de bronce para la preparación
de las momias. Pero fueron los griegos y romanos quienes
crearon en bronce la mayoría del instrumental médico
básico que conocemos en la actualidad.
Las culturas andinas usaban pequeños cinceles de
bronce para la trepanación de los cráneos,
una práctica usual en el área Andina, incluyendo
a los Atacameños, en San Pedro de Atacama, en el
Norte chileno.
Pero el cobre sigue teniendo presencia en la medicina
moderna. Tanto así que los instrumentos electrónicos
y computacionales llevan en su interior conductores y
piezas de este metal o de algunas de sus aleaciones. |
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